lunes, 30 de junio de 2014

Capítulo 7.

  Respiré profundamente y toqué con ensoñación mi clavícula, dónde me habían grabado la marca de Lion Tusks. Había conseguido mi objetivo más rápido de lo que esperaba, y eso era genial, pero todavía no me lo creía. En este gremio todos estaban muy unidos entre sí y se llevaban genial, lo que me hacía sentir completamente fuera de lugar. Miré a Truji, la Máster, que leía con el gesto relajado y una leve sonrisa en los labios un pergamino enmarcado en la pared. Johny, un chico con el pelo corto y un poco rizado por el flequillo, andaba de aquí a allá muy atareado en alguna función del gremio.

 –Ven, Re –me llamó Zoe, sacándome de mi ensoñación–. Te enseñaré el tablón de trabajos.

 Asentí pensativamente, sin prestarle mucha atención, y la pelirroja me cogió del brazo y me llevó hasta una tabla enorme de madera de teca repleta de papeles con diversas recompensas.

  –Puedes escoger el trabajo que quieras hacer, pero tienes que tener en cuenta tus capacidades –me explicó Zoe.

 Volví a asentir y observé con avidez los diferentes trabajos. Necesitaba el dinero, y no veía el momento para empezar a trabajar.

  –¿Te gustaría formar un grupo? –me preguntó Zoe de imprevisto. Me giré a observarla seriamente y ella tartamudeó bajo mi mirada–. Quiero decir... Te veo tan sola y tan perdida que...

  –¡Claro! –sonreí ampliamente–. Me encantaría, gracias.

  Zoe me devolvió la sonrisa, relajada.

  La puerta del gremio se abrió, dejando entrar el suave aroma de los jardines. Por ella aparecieron Aza y el chico del pelo rosa con un exceed azul al hombro, acompañados de una chica alta de pelo largo con la que me choqué al principio de la historia (llamada Ilyf), quien llevaba también un exceed, aunque este era amarillo y con escamas de colores en la mejilla. Los tres chicos se acercaron a nosotras hablando “relajadamente”. Y con relajadamente me refiero a que la chica alta le gritaba acaloradamente al peli-rosa, quien le correspondía echando fuego por los ojos.

  –¿¡Cómo puedes decir que tu poder es mejor que el mío!? –bufaba Ilyf–. ¡Pero si eres un jodido inútil!

  Giré la cabeza hacia atrás y vi a la master hablar con Jhonny, quienes no se habían percatado de la vuelta de la dragon slayer de la tierra. Zoe me había contado algo de unos problemas en el gremio, así que decidí no molestarles.

  –¡Aza! –me acerqué a ella con rapidez, mientras los otros dos dragon slayers discutían a gritos–. ¿Cómo os ha ido?

martes, 24 de junio de 2014

Capítulo 6.

El lago, si así se podía llamar, consistía en un embalsamiento de agua con una piedra en medio.

-Muy original -dijo Church.

-Al menos será fácil encontrarla.

-O encontrarle.

-Puede ser...

-¿Cuál es el plan?

-El plan, ya... Supongo que esperar a que salga, tampoco es como si pudiéramos pescarla o pescarle.

-¿Pescar? ¿Váis a pescar peces? Me encantan los peces -dijo una figura pequeña apareciendo de entre las sombras. Era un exceed de color azul, con una mochila verde y un pescado en la boca.
-No creo que se pueda pescar una sirena... -dije yo mientras miraba a Church-. Mira, un nuevo amigo, este es Church -dije señalándolo.

Church me miró con cara asesina, odiaba conocer a gente casi tanto como yo, supongo que por eso hacíamos un buen equipo.

-Hola, soy Happy, ¿quieres pescado?

-No -dijo Church con cara de asco mientras yo me reía.

De repente una mano tocó mi hombro, instintivamente le lance un puñetazo de agua, lanzando al suelo al sujeto.

-¡Natsu! -gritó Happy.

-Auch -dijo el tal Natsu-. Eso ha dolido.

-Qué esperabas, ¡¿Que te recibiera con rosas?! ¡Me has asustado! -dije con una mano en el pecho y respirando agitadamente.

-Perdona a Natsu -dijo una chica de la cual no me había percatado-. A veces es un poco bruto... Soy Azafrán, hemos oído hablar de ti, la Dragon Slayer del agua.

-¿Quién te ha hablado de mí ? -Exigí.

-Es una larga historia, puedes acompañarnos a nuestro gremio y te lo explicaremos todo.

-No lo dudo, pero estoy buscando una sirena y es importante.

-Ya es de noche y tengo hambre, podemos buscar a la sirena mañana, por favor -Dijo Church con cara de pena.

-Vale, pero tendréis que pagarnos la comida -Dije señalando a ambos magos.

-Me parece un buen trato -Dijo Azafrán-. Sólo tengo una duda, ¿cuál es tu nombre?

-Me llamo Ilyf.

lunes, 23 de junio de 2014

Capítulo 5.

  -Ah, odio los días moviditos, y precisamente hoy tenía que serlo -me dije a mí misma mientras me rascaba la nuca-. Maldigo el momento en el que decidí montar todo este lío...

  -¡Máster! -Gritaron Aza y Zoe con su típico ánimo que no entendía demasiado bien-. Hay una nueva integrante, ¡se quiere unir a nuestro gremio!

  Ehhh... ¿Nueva integrante? De seguro que esas dos la han arrastrado a la fuerza para que se nos una... El gremio no era muy conocido y, bueno, a pesar de tener pocos miembros, era ruidoso. Demasiado ruidoso. La verdad es que esa pequeña chica llamó mi atención, por lo que fui a verla de cerca y a saber más de ella. Y me limité a eso: a observarla de cerca sin decir nada.

  -Además -dijo Zoe-, es una Dragon Slayer.

  Todo el gremio se quedó en silencio. Ah, qué paz. Pero no duró mucho, pues todos empezaron a montar un escándalo y se limitaron a atosigar a esa misteriosa chica. De repente, usó una magia familiar, la misma magia que Zoe. Unas grandes ramas empezaron a crecer de la nada e hicieron una "jaula" que impedía a los magos acercarse a la maga. Cuando las ramas empezaron a rozar los andamios del techo, golpeé el suelo con mi guadaña, anulando el hechizo.

  -Ya está bien -Dije seria. Me acerqué a la pequeña y le puse una mano sobre el hombro-. ¿Quién eres? O más bien... ¿Qué eres capaz de hacer?

  -Yo...yo puedo copiar los poderes de otros con tan solo tocarlos -me aclaró.

  -Ya veo, con que es eso... -reí-. Siento este momento de agobio, pero tendrás que acostumbrarte. Bienvenida a Lion Tusk.

  -Esto... M-Máster... No se lo diga a nadie, lo de mi poder... -dijo con desconfianza.

  -Descuida, te guardaré el secreto eh... ¿Cuál es tu nombre?

  -Re.

  -Encantada, Re. Soy Truji -Le dije haciendo el signo de la paz con los dedos. Me volví a Aza y señalé el techo-. Supongo que hay una Dragon Slayer de agua, así que id a por ella inmediatamente.

  -Sí, Máster -respondió la maga mientras ibas a por más camaradas para la misión.

  Bueno, todo empezaba a reliarse y no estaba preparada para aguantar tanto alboroto otra vez. Saludé a Johny, que andaba enfadado con Aza, para variar.

  -Nosotros, los de Fairy Tail queremos ir a buscar a la Dragona de la que has hablado -Me dijo uno de los integrante de este gremio, con el pelo negro.

  -¿Ehhh...? ¿Estás seguro de que Makarov aprobará esa colaboración? Muri muriii -Dije levantando una ceja y moviendo mi mano a los lados. 

  -Ese abuelo estará demasiado ocupado bebiendo... -respondió el joven mago. He de admitir que me hizo reír.

  -Está bien, tenéis mi permiso -Dije mientras volví a levitar por el aire.

  Ahh, cuando se marcharon todo era tan silencioso y calmado. Zoe y Re hablaban, pero en un tono de voz normal. Lo que no me gusta del silencio es que me hace recordar, pensar... y es tan cansado que me agoto como si hubiese subido una enorme cuesta. Pero recordé el origen de esas paredes que me rodeaban. De esos magos corriendo de un lado a otro gritando y peleando. Me acerqué a la pared en la que había un marco con un pergamino muy viejo, enmarcado para que no se desintegrase por su estado de conservación. Lo recuerdo:

~~[2 años atrás]~~

 -Ne Aza,quiero hacer un gremio -le dije dudando a mi compañera.

  -Sería genial, ¡y serías muy buena máster! -me dijo animada.

  Yo agaché la cabeza negando y moviendo mi mano a los lados. -Muri muri...Soñar es gratis, es sólo eso.

  -Pues yo te apoyo, creo que en un futuro, tendrá éxito, ¿te lo puedes imaginar? Un gran edificio con muchos magos dentro, todos a tu servicio, y todos siendo tus camaradas -dijo ella abrazando sus rodillas sonriente.

  -Pues yo te apoyaré también -dijo Johny poniendo sus manos sobre mis hombros. -Yo me uniría.

  -¡Y yo! -dijo Aza.


  Ahh, maldita nostalgia. Leí el pergamino enmarcado en la pared que escribimos hace 2 años cruzando mis brazos:

<<Un gremio no es un edificio, sino un lugar donde se reúne una familia. No hace falta ser un mago, un trabajador... sólo hace falta tener camaradas. Un gremio se basa en la amistad, en la confianza, en la bondad y en la ayuda. Comprometerse en un gremio, es comprometerse con todos los integrantes, porque pasarán a ser tu familia, a ser parte de tí. ¿Colmillos de león? Todos los leones, al rugir, muestran sus afilados colmillos como forma de fuerza. Pero... ¿crees que todas las personas pueden rugir? Todos llevamos un león dentro, con enormes colmillos, pero es incapaz de rugir a veces.
  No soy la mejor maga, ni tampoco la mejor trabajadora del país, ni me haré millonaria por hacer misiones. Pero tengo una familia que proteger. Esa familia eres tú, y todos los nakamas de este gremio. Cuídalos a ellos, y ellos te cuidarán a tí. Vive tus días como si fueran los últimos, y recuerda que aquí tienes tu hogar. Bienvenido/a a Lion Tusks.

Firmado: La Máster del gremio, Truji y los primeros miembros: Aza y Johny.>>

Ah, maldita sea, éramos unos malditos mocosos ñoños.

sábado, 21 de junio de 2014

Capítulo 4.

-¡Ázafran, hazme un bollo ya!

-Vooooooooooooooooooooooy.
Acabé de fregar los vasos que acaban de devolver la gente del gremio. Hoy, allí se estaba muy animado y se respiraba la alegría y la diversión del lugar.
-¡Ázafran! –Volvió a llamarme la Máster.
Suspiré e hice una pequeña columna de arena donde coloqué el bocadillo. A veces nuestra Maestra podía ser más cría que algunos de nuestros camaradas.
Mientras servía las mesas moví la columna hacia ella que estaba, para variar, haciendo el vago. Cuando le llegó, cogió su comida y le dio un gran bocado. Entonces comenzó a hacer la croqueta por el aire. Solté un suspiro y serví a la última mesa, que eran un grupo de personas de Fairy Tail, el gremio vecino. Volví detrás de la barra y vi a Zoe correr hacia mí tirando de una chica desconocida.

  -¿Nueva integrante?

- ¡Sí! –afirmó muy contenta la pelirroja.
Di un fuerte silbido y la joven y despreocupada maestra se dirigió hacia nosotros con curiosidad.

- Mire, ella es una nueva y se nos quiere unir, Máster.
La chica miró a nuestra líder y esta otra respondió observándola cuidadosamente sin quitar su típica miradita de desgana.

- Además es una Dragonslayer. – comentó Zoe mientras intentaba representarlo mediante gestos –la vi usar el rugido del dragón del agua en mitad de la plaza.
El plato que limpiaba se cayó al suelo haciéndose pedazos. Las manos comenzaron a temblarme. Ella debía saberlo, si era como yo. Ella también debía estar buscándolo.

- ¿Una qué? – la joven rubia preguntó con intriga como si estuviéramos diciendo algo totalmente ajeno a ella. 

- ¿Tú también le buscas? ¿Sabes lo que ocurrió con los dragones? – En un impulso agarré a la chica por los hombros, cosa que noté cuando se estremeció.
La solté. Tampoco es que quisiera espantarla. Un muchacho de la mesa de los de Fairy Tail se levantó y se acercó a nosotros. La muchacha se atosigó y  se apoyó en Zoe; y con su magia hizo que unas ramas crecieran apartándonos de ella. La Máster, se apoyó en su guadaña, gesto significativo de que se ponía seria.
  • ¿Qué poder tienes, cielo? – Preguntó intentando ponerse lo más familiar posible.
La chica  pensó antes de hacer nada y dirigió su mirada a la pelirroja, que respondió con una de aprobación. Se acercó al oído de nuestra Maestra y susurró algo que ninguno oímos. Supongo que la Máster distorsionaría el aire para que no se transmitiera aquel leve sonido.


Después de todo, si no quería comentar su poder a nadie, no tenía porqué hacerlo. Sólo que esa costumbre era algo extraña.
  • No es una dragonslayer, pero sí hay una del agua. Debéis encontrarla. – la mujer volvió a  tumbarse en el aire y se rascó la nuca. – Te lo encargo a ti,Aza.
Asentí con la cabeza. La misión de un propio dragonslayer era encontrar a su gente semejante. Salté la barra y dejé a Zoe a cargo,como siempre. Pero si yo me iba, ya sabía las consecuencias de ello y quién debía cubrirme. Sin más dilación lancé una columna de roca hacia arriba para golpear un andamio del techo. A alguien se le había acabado la siesta.
  • ¡Johny, despierta!
De aquel alto y estrecho lugar, bajó un cabreado joven a toda prisa y me dio un golpe justo en mitad de la cabeza. Me agaché y coloqué las manos sobre ella, por el dolor.
  • ¿Qué quieres idiota? – dijo furioso. Sabía que tenía mal despertar.
  • Tienes que hablar con la Máster. – respondí  yo incorporándome en el sitio.
Me dirigí a la puerta del gremio para salir a mi misión pero un extraño me paró. Me di cuenta de que ni siquiera era de nuestro gremio. Era el chico que se había exaltado antes, acompañado de un exceed azulado, proveniente de Fairy Tail. Seguí caminando, sin hacerle el más mínimo caso.
  • Espera. – el chico comenzó a andar a mi lado mirándome fijamente. – Voy contigo.
  • Piérdete, hada.  – respondí secamente. No me gustaba la compañía innecesaria. – Puedo apañármelas solita.
  • Sólo quiero saber qué fue lo que ocurrió. – a diferencia de mi respuesta el chico se veía muy decidido. – No eres la única interesada.
Al fin y al cabo lo dejé pasar. Él tenía razón. Tenía tanto derecho a saberlo como yo.


  • De acuerdo, pero no me estorbes. – dije sonriéndole, invitándolo a un reto.
  • Me estoy encendiendo.

Capítulo 3.

  Estaba cansada de todo aquel barullo, prefería la tranquilidad de mis plantas. Veía muchas personas andar para arriba y para abajo, realizando sus tareas cotidianas. De la nada apareció una chica con un increíble cabello de color miel que relucía con el sol. Esta perseguía a un joven, parecía muy enfadada, ¡pobre chico, no querría estar en su lugar! Durante aquella alocada carrera, ocurrió algo verdaderamente sorprendente. La chica lanzó un rugido de agua. ¡No me lo podía creer! Acababa de encontrar a una Dragon Slayer, tenía que ir con ella. No...¡tenía que llevarla conmigo! Era de vital importancia,como lo supieran los de Fairy Tail la querrían para ellos. Ya contaban con 4 y nosotros apenas éramos unos cuantos magos, la necesitábamos si queríamos alcanzar el poder que ellos tienen y poder competir por los mejores trabajos del país.

  Eché a correr en su dirección. Mis ojos relucían al saber que podía ostentar a conseguirla. Esta debía de ser la recompensa por tener que encontrarme en un lugar tan horroroso como aquel, con tanta gente. En serio, me dan escalofríos cada vez que me tengo que internar en esos lugares llenos de personas, estar rodeada de niños no me importaría, son mi perdición, pero los adultos son otra cosa, son más crueles y destructivos, definitivamente es horrible, mi peor castigo sería tener que estar en lugares como esos,alejados de mis plantas por mucho tiempo, se podría decir que soy muy... poco social.

-Disculpa­.-dije.

  Ella me dirigió una mirada extrañada y desconfianza, que hizo que me sintiera un poco
incómoda, pero decidí que era normal, con una de mis más radiantes sonrisas acorté la distancia que nos separaba. 

  -No recuerdo haberte visto en ningún gremio, ¿perteneces a alguno? -­en mi voz se distinguía un matiz de alegría y nerviosismo.

  -No...

  Mi rostro se iluminó por un momento y sin preguntarle nada más la cogí del brazo y la arrastré por una serie de callejuelas por las que no pasaban apenas personas, hasta alcanzar la plaza principal de la ciudad. Nos miramos y extendí el brazo señalando a los dos imponentes gremios que se alzaban ante nosotras.

  -Este es Fairy Tail, que supongo que lo conocerás y... este es Lyon Tusk. A este gremio pertenezco yo. 

  Para los que no lo conocíais,d ebido a su reciente formación, es un gremio que en pocos años alcanzará gran fama, estoy segura.

  Nuestro edificio es una gran estructura provista de unos jardines grandísimos con flores de todos los tipos que desprenden un aroma muy agradable y una fuente con forma de león para conmemorar nuestro nombre. La estructura está realizada en piedra blanca, a ambos lados se
alzan dos grandes torres retorcidas que terminan con la forma de dos dragones. En la parte superior de la fachada hay incrustadas piedras mágicas que le dan un toque original y elegante y una gran puerta de madrea con labrados que crean unas preciosas formas geométricas. En la parte superior hay una gran cristalera de diversos colores,es un león. Nuestro símbolo representativo se localiza en la puerta, para variar, un león.

  Me bajé el tirante del vestido de seda semitransparente que llevaba y dejé al descubierto el símbolo del gremio.

  -Aunque parezca repentino quisiera pedirte que te unieras a mi gremio.

  Abrió la boca y los ojos con desmesurada sorpresa. Después se puso a pegar brincos por aquí y por allá y me dio un gran abrazo.

  -¡¡¡¡Sííííííí!!!! -­gritó.- ­¡Es lo que andaba buscando!¡Ah, por cierto!Mi nombre es Re.

  Abrí la puerta y Re pareció al principio intimidada, pero yo con mucha soltura le presenté a todos, y al ver que ellos reaccionaban de manera muy alegre y bibaracha acabó mostrando como era ella de verdad.

  Sólo me faltaban mis grandes amigas Aza y la Máster.

  -Esta es Re.

  Se presentaron y empezaron a hablar, juraría que han congeniado. Me volví hacia ellas y le dije a Re que se acercara. Le pregunté dónde quería le símbolo de Lyon Tucks, ella me lo indicó y allí se lo puse. Seguidamente me volví hacia Aza y la Máster:

  -Chicas, os vais a llevar una gran sorpresa porque....¡¡Re es una Dragons Slayer!!

  Ellas me miraron boquiabiertas, no lo podían creer.

  -Una...¿¿quééé??

  Re no pudo evitar mirarme sin comprender.

martes, 17 de junio de 2014

Capítulo 2.

Pasé corriendo entre los habitantes de la ciudad de Magnolia, deseando no llamar mucho la atención. Era unos de esos extraños días de invierno en el que el sol brillaba con todo su esplendor, así que todo el mundo salía de casa para poder disfrutar del buen tiempo.

Me calé aun más la capucha ennegrecida y salí de la abarrotada calle principal, huyendo de la multitud. Me adentre en los oscuros callejones de la ciudad, deseando encontrar mi destino sin ningún problema.

Entonces me di cuenta de mi error, no podía presentarme en el gremio así. Necesitaba un mago, por minúsculo e insignificante que fuese.

Suspiré y apreté el paso, Lion Tusk era un gremio relativamente nuevo, formado por jóvenes magos, poderosos a pesar de su poca experiencia. Al principio me hizo mucha gracia, un gremio lleno de novatos. Pero luego empezó a interesarme, pues el grupo de magos fue ganando más y más prestigio. Entonces me decidí. Quería entrar en  el gremio.

Ni siquiera necesitaba pensármelo más. Una maga novata, torpe y con un poder insólito como el mío solo conseguirá encajar en un gremio como ese, donde las personas te compredían y tendría paciencia conmigo.

En esos pensamientos estaba cuando salí de nuevo  a una calle más transitada. A un lado se encontraba el enorme  edificio de Fairy Tail y al otro el de Lion Tusk los únicos gremios de la ciudad. Observaba ambas estructuras cuando una figura borrosa me golpeó con fuerza, tirándome al suelo. Solté un gruñido fastidiada. Ni siquiera me había pedido perdón y había salido corriendo con... ¡Una bolsa en la mano!

Me levanté de un salto y hurgue en los bolsillo de mi capa granate.

-¡Mierda!- exclamé - ¡Para! ¡Eh!

Eché a correr detrás suya, intentando alcanzarlo,pero el chico era mucho más rápido que yo.

-¡Para! -la capucha de mi capa se deslizó de mi cabeza.

Entonces sentí una poderosa presencia más adelante una chica con el pelo marrón chocolate. Cuando llegue a su altura rocé con las yemas de los dedos su brazo, chocando con ella con fuerza.

-¡Lo siento! - grité sin dejar de correr.

Vislumbre mi objetivo: el chico de pelo negro que me había quitado mis pertenencias. Respiré hondo e hice una bolsa de agua con las manos.

-¡Tú ladrón! - un rugido escapó de mi boca acompañado de palabras.

Lancé la esfera hacia él, acertándole en la coronilla. El ratero cayó hacia adelante, comiéndose el suelo.

Le alcancé, riendo, y me incliné sobre él.

-Gracias por no llevarte esto -le quité la bolsa de la mano y sonreí, satisfecha-. La próxima vez elige bien a quién vas a robar.

Me enderecé y me quité el pelo de la cara. Una chica bajita, con el pelo rojo fuego y rizado, me miraba con sus ojos verdes esmeralda muy abiertos.

-Tú -susurró, impresionada. Se acercó a mí con rapidez y me cogió del brazo.

Capítulo 1.

Un empujón me sacó de mis pensamientos, odiaba cuando  la gente corría sin mirar.  

  La persona que me había empujado era una chica, tenía el pelo de color miel hasta el hombro; y aunque no pude verle la cara, lo supe: era una maga, una maga con un poder extraño.


 Me encontraba en una ciudad llamada Magnolia, debido a que había encontrado un libro en el que se mencionaba que en el lago de esta ciudad se hallaba una sirena.


 -No vamos a encontrarla, sólo te estás desviando del camino como haces siempre -dijo Church, mi "exceed".


 -No puedo desviarme de un camino que no existe. - dije con un tono arrogante.


 -Blah, blah, blah…


 -Odio cuando haces eso.


 -Blah, blah, blah...vamos,se está haciendo de noche.

 Contemplé el cielo , Church tenía razón: estaba oscureciendo.



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