domingo, 24 de agosto de 2014

Capitulo 26 ( Ilyf ).

Seguía mirando incrédula a la supuesta puerta que daba al laberinto, por la cual tres estúpidos y un exceed habían entrado. Yo no era la única sorprendida, los demás estaban o bien con la boca abierta o bien soltando toda clase de insultos.


-¿Seguís vivos? - Gritó Church con la cabeza metida en el agujero de la tierra.

-Noooooo. - Dijo Natsu.

-Me alegro. - dije yo.

-No lo dudo, pero necesitamos una mano aquí abajo, no se ve nada.

-Dijo el mago que puede crear fuego. - Respondí.

-Jaja muy graciosa. No podemos utilizar magia aquí abajo.

-Mierda, -dijo Truji - necesitamos linternas y algo con lo que guiarnos, si no podemos utilizar poderes, vamos a perdernos en el laberinto.

-Yo voy a por las linternas. -Dijo Zoe.

-No creo que existan mapas de laberintos y si existieran no tenemos tiempo para encontrarlos. -Dijo Re.


Truji se quedó mirando a Re pensativa.

Lo mejor será que nos dividamos y que solo bajen unos pocos al laberinto. Los demás se queden aquí fuera por si fuera necesario ayudar. -Dijo.

-Yo voy. -Dije ya situándome para bajar al laberinto, pero una mano me agarró de la chaqueta y me tiró hacia atrás, Truji me miraba con cara de pocos amigos.

-Todavía no te has recuperado de la batalla y tu herida no ha sanado del todo, tú te quedas aquí vigilando.

-No pienso quedarme aquí sola vigilando, mientras vosotros tenéis toda la diversión. -Le dije indignada.

-No te vas a quedar sola, te quedarás con Church. -Dijo Truji.

-¡¿Y yo por qué tengo que hacer de niñero!? -Gritó Church.

-Porque puedes volar, y en caso de que tengamos que avisaros puedes llevar a Ilyf.

-¡Tú también puedes volar!- Exclamó.

-Ya... pero yo soy la Máster y tú sólo un gato que habla.


Diez minutos después, todos se disponían a bajar al laberinto, y yo estaba mirando a todos con cara de asesina desde el árbol al que Truji había decidido encadenarme, según ella, para no correr peligros.


-Me las pagarás por esta Truji. -Dije antes de que ella entrara en el laberinto.

-Lo dudo Ilyf, lo dudo. -Dijo para después desaparecer dentro de aquel agujero en la tierra.


jueves, 21 de agosto de 2014

Capítulo 25 (Truji).

Nunca cambiaré mi forma de pensar: Cuando eres Máster de un gremio, los magos son una molestia. Que si no me gusta esto, que si ese me ha dicho, que si este es mejor que yo... Son como auténticos niños. Cuando acabó la cena, subí al tejado de nuestra "casa" y me senté observando el cielo nocturno. Corría una brisa agradable, y el único ruido que podía escuchar, era el romper de las olas.

-Ahhh... qué paz. - Me dije a mí misma susurrando. 

De repente, sentí una presencia a mi espalda, y con un rápido movimiento horizontal, ataqué con mi guadaña. La sombra, pudo esquivarlo. Es más, saltó y cayó de pie en la hoja del arma.

-Wow, un poco más y me quedo sin piernas. - Dijo la sombra.

-Si vistieras de amarillo neón, y tuvieses el pelo rosa, te podría distinguir. -Dije riendo.

La sombra era Gajeel, uno de los integrantes de Fairy Tail. Se sentó a mi lado, dejando un hueco entre los dos mientras reía por la broma.

-¿Qué hace una Máster de un gremio aquí, dejando a sus animalitos indefensos? -Me preguntó mirando al frente.

-¿Indefensos? A veces pienso que pueden conmigo. -Respondí sonriente.

Él me miró con un gesto bastante serio, "supongo que es su cara de siempre" me dije a mí misma, y entonces me reí.

-¿Cuál es tu secreto? -Me preguntó.

-¿Secreto? - Le cuestioné sorprendida.

-Ya sabes...

-¿...?

-¿Cómo escondes los años? ¿Cuál es tu secreto para conservarte tan joven? Porque,¿cuántos tienes? 200 al menos,¿no? -Me preguntó aganrrándose la nuca con una mano.

Le sonreí de una forma en la que se podía distinguir bastante bien el "te voy a matar" detrás de ese gesto.

-Tengo la misma edad que tú. -Le contesté de manera en la que se notaba mi enfado.

-L-lo siento entonces... -Dijo dándose cuenta de su error. -Pero si eres tan joven,¿por qué hacer un gremio?

Me quedé en silencio. Abracé mis piernas y apoyé mi mejilla en una de mis rodillas.

-Supongo que fue por puro egoísmo. -Respondí. 

No le dio tiempo a decir nada más porque escuchamos los gritos de Ázafran provenientes del acantilado. Me levanté, y de un salto, caí justo encima de la puerta del laberinto. La maga que estaba gritando se asustó por mi aparición de la nada.

-¡M-Máster! ¡Ten cuidado o la puerta se abrir-

Y ¡puf! La puerta se abrió debajo de mis pies haciendo que me cayese al vacío.

-¡Máster! -Gritó de nuevo Ázafran.

Es entonces cuando estaba colgando agarrada a mi guadaña, que había conseguido hincar en la pared antes de caerme.

-Hey, que sigo viva. -Hice el signo de la paz sonriente, sin soltar la guadaña.

De repente, todos los integrantes de ambos gremios ya había salido, y estaba mirando.

-¡Máster! ¡Máster! ¡Máster! -Gritaban muchas voces a la vez.

-Tengo una pregunta. -Dijo Church. -¿Por qué montas todo este numerito, si puedes volar?

Estúpido gato. Estúpido. Gato.

-Si eres tan curioso, ¿por qué no bajas a ayudarme, eh, majo? - Le sonreí.

-Me niego rotundamente. -Me respondió yéndose.

Estúpido gato. Trepé por mi guadaña, hasta llegar a la hoja de ésta. La agarré, cortándome las manos, pero logré subir.

-Lo siento Máster, mi poder no funciona en las paredes... -Se disculpó Ázafran.

-No importa, estoy bien. -Le dije. -El caso es, ¿quién entrará primero?

-Ah, eso es fácil de saber, -dijo Laxus cogiendo a Happy de la cabeza - este bichejo puede volar, así que... 

Lo lanzó al fondo del laberinto como si fuese una pelota de béisbol. Estúpido hombre.

-¡HAPPY! -Dijo Natsu tirándose detrás de él.

-¡Maldito idiota! - Dijo Gray tirándose detrás de él.

-¡Yo no voy a ser menos que Natsu! -Gritó Gajeel tirándose también.

Todos los de mi gremio, y los restantes de Fairy Tail nos quedamos totalmente en blanco.

-Menudos idiotas. -Dijos al unísono. 

Capítulo 24 (Ázafran).

Después de que Johny se despidiera de esa forma tan agradable con el alcalde, seguimos 
adelante. Si aquel gremio oscuro estaba en la búsqueda del medallón, nosotros debíamos encontrarlo primero.

- Aza, - me llamó Truji – hemos decidido movernos por parejas por el laberinto, para poder explorarlo más rápido. – Asentí con la cabeza para que continuara. – Así que te toca ir con Gajeel. Habéis sido los últimos.

- Máster, - Truji alzó una ceja, yo no solía reprocharle sus decisiones. – casi me atan por su culpa, no creo que sea buena idea. – le susurré - Es un idiota.

Sin venir a cuento, Gajeel se metió en nuestra conversación.

- ¿A quién llamas idiota, bocas? – enfurecido el joven se acercó a mí - si no hubieras hablado ya los tendría en mi mano.

Se me hinchó la vena de la frente y me remangué la camiseta dispuesta de ir en contra de él, pero Truji me paró. Soltó un largo suspiro.

- Te cambio la pareja, si decides comportarte. – mi expresión facial cambió a la de ilusión, en ese momento creo que Truji se arrepintió de ablandarse – pero no es gratis. Harás horas extra de trabajo en el gremio hasta que mueras.

- ¡Sin problema Máster! 

Gajeel, ante el cambio, no dijo nada al respecto. Sólo se sentó junto a los de su gremio y escuchó atentamente sobre lo que iban a hacer. En ese instante me incorporé con Zoe y Re, que preparaban algo de cenar para todos. Después me presentaron a quien iba a ser mi
compañero, Laxus. Servimos la cena y mientras tanto, les eché un ojo a los integrantes de Fairy Tail. Además de divertidos parecían muy fuertes. La cena fue agradable, charlábamos sin problemas, aunque había alguna que otra pelea. En cuanto intentaba nacer ambos Másters de los dos gremios la finalizaban. No faltaron las risas. Cuando acabamos de recoger los platos, me dispuse a salir a tomar un poco de aire. La noche era tranquila y la casa estaba en un acantilado. Las vistas al mar eran realmente preciosas. Fui a sentarme en el suelo, me cansé de estar de pie, cuando... lo sentí. Sólo con colocar mis manos lo había encontrado. Nerviosa me levanté y cavé un poco en la arena de aquel mismo sitio. Más bien que cavar, se fue apartando sola gracias a mi poder. Se podían ver dos puertas cómo las de un armario en el suelo, pomos incluidos. No pude evitar tirar de ellos y abrirlas, daban a unas escaleras. Lo había encontrado. 

- ¡Venid todos! – chillé. – ¡He encontrado la entrada al laberinto!

martes, 19 de agosto de 2014

Capitulo 23 (Johny).

Estuvimos almorzando todos juntos mientras hablábamos del laberinto de Hargeon y el medallón. Atravesamos toda Hargeon hasta llegar a la zona de la que Zoe y Aza nos dijeron. Se trataba de una playa con una mansión a su lado, lo que causaba contraste.

-Esta es la casa de la que hablamos. –Dijo Zoe- La entrada al laberinto no debe estar lejos.

-¿Pero ésto no es propiedad del alcalde?- Preguntó Aza –Podría molestarse si entramos sin permiso.

-Pues que se moleste, no tenemos tiempo para pedir permiso. -Dije sin apenas preocupación.

De repente se escuchó un grito proveniente de la puerta de aquella casa.

-¡EH, TÚ!¿¡Qué te crees que estás haciendo!?

Todos nos giramos para ver quién gritaba. Se trataba del propio alcalde, el cual no parecía de buen humor. El hombre era bastante bajito, con una gran calva reluciente y vestido con un albornoz de terciopelo rojo, mientras sujetaba una copa con alcohol.

-¿¡No sabéis que este es mi territorio!?

-Verá señor alcalde, -Intentó explicar Truji- Somos miembros de los Gremios de Lion Tusks y 

Fair...

-¡NI GREMIOS NI LECHES!-Contestó el hombrecillo de mala manera -¡Fuera de mis tierras!

-¡Oiga! Nosotros no le hemos hablado de tal manera, solo queremos investigar el laberinto que hay aquí cerca y ya está.

-¡HE DICHO QUE FUERA!

En ese momento me tiro la copa que portaba a la cara, reventándose al impactar. Eso provocó varias brechas y junto con el alcohol que tenía me produjo irritación. Mis compañeros soltaron un pequeño grito ahogado,mientras Truji se disponía a atacarle, yo le levanté la mano indicándole que no lo hiciera. Acto seguido me incorporé y cogí del cuello al alcalde levantándole del suelo medio metro. Le miré a los ojos con la cara un poco ensangrentada y le dije:

-Alcalducho de mierda, nos vas a dejar hacer nuestro trabajo ¿verdad?

Su cara empezaba a coger un color morado. El hombre me miraba con terror y con flojera me 
dijo: -Cla...Claro que sí...

-Así me gusta...-Contesté mientras le dejaba en el suelo.

Me giré a mis amigos y todos tenían la boca abierta.

 -Podemos seguir. - Me limpié un poco la cara y proseguimos sin hablar en todo el trayecto restante.

domingo, 17 de agosto de 2014

Capítulo 22 (Zoe).

-¡Está escondido en el laberinto de Hargeón!

¿El laberinto de Hargeón? Había permanecido callada y sentada entre Re y Erza, en silencio, dejando que los dos Máster hicieran su trabajo, pero ahora lo que escuché me llamó la atención. Me levanté y me acerqué a donde ellos interrogaban al prisionero, que temblaba como una hoja al encontrarse aprisionado por dos magos tan poderosos como ellos.

Le puse la mano en el hombre a Truji, nuestra Máster.

-¿Me dejáis?- Me miraron extrañados, pues no sabían que es lo que iba a hacer.

Me puse en cuclillas al lado del chico, supuse que tendría unos quince años, tenía el cabello negro y rizado y los ojos de color azabache. Le dediqué una de mis mejores sonrisas y le acaricié el rostro desde las sienes hasta la barbilla. De mis manos salía una especie de magia blanca que brillaba con una cálida luz, en ese momento cerré los ojos y en mi mente apareció un medallón de forma redondo, con una gran piedra negra, atravesada por líneas rojas de un rojo escarlata que lo separaban en tres partes, que pendía de una cadena de oro recia.
Abrí los ojos lentamente, no cabía duda de lo que era... Dirigí mi mirada a los Máster y luego hacia Aza.

-Aza, extiende tus poderes por el suelo, si encuentras un obstáculo, avísame, yo voy a hacer lo mismo.

Extendí las raíces por el suelo tanteando por todos lados, algunas veces mis raíces se encontraban con el poder de Aza y hacíamos que se entrelazaban, eso nos hacía reír de vez en cuando y nos ganábamos una mirada extrañada de todos. De repente, Aza gritó:

-¡Lo he encontrado Zoe!

-¿En qué parte se encuentra?

-Cerca de la casa del alcalde, a unos quinientos metros al sureste, cerca de la playa.

-Como suponía...

-Se trata de Caristo, ¿verdad, Zoe?- En ese momento intervino Ilyf. 

Le dirigí una mirada y asentí, seguramente ella habría leído el mismo libro que yo y cuando nos pusimos a buscar la entrada, ató cabos.

-¿El quéééé? - Dijeron Natsu, Grey y Johny al unísono.

-¿Caristo? Eso no era... - Empezó Erza.

-El medallón de Zeref, también conocido como el medallón del miedo. - Dijo Laxus.

-Así que era eso lo que te pasaba por la cabeza, ¿verdad, chica?- me miró intensamente y asentí.

-Entonces se supone que debemos buscar un artefacto de Zeref, el mago oscuro...- Djio Re, sabiendo por donde iban los tiros.

-Supongo que sí. - Dijo Truji.

-¿Entonces que es lo que estamos esperando?- Dijo Gajeel que hasta entonces había permanecido en silencio.

-No es tan fácil, deberíamos descansar, ese medallón quema el alma hasta tal punto que la persona se vuelve loca, saca a relucir sus mayores miedos a la luz. - Dijo Ilyf.

-Además, ahora mismo estamos cansados y hambrientos, deberíamos esperar- dijo Makarov. 
Truji asintió mostrando su conformidad, sacamos las provisiones que teníamos y empezamos a comer, sin poder sacarnos de la cabeza, lo que tendríamos que hacer al día siguiente.

jueves, 14 de agosto de 2014

Capítulo 21 (Re).

Después de que los Dragonslayers atacaran, los demás nos lanzamos a acabar con lo que ellos nos habían ayudado a empezar.
Ya había usado antes la magia de Illyf, y no me costó nada asimilarme a ella. Me lancé hacia un mago, que poseía Alta velocidad. Me sentía extremadamente avergonzada y patética. Me había quedado completamnete paralizada, y si la Dragonslayer del agua no me hubiese protegido, habría muerto allí mismo. Sacudí la cabeza, intentando disipar esos oscuros pensamientos. "Concéntrate, estúpida", me regañé mentalmente. Lancé una bola de agua que él esquivó con facilidad y se lanzó hacia mí con inusitada rapidez, volviéndose una mancha borrosa. En unos segundos le tenía encima, saltando sobre mí; con el puño cerrado en dirección a mi cara. Alcé la mano y rocé su brazo con las yemas de los dedos, sintiendo su poder recorrer mis venas. Y antes de que su mano acertase, yo estaba detrás de él, propinándole un buen golpe en la nuca que le dejó sin sentido.
Me coloqué las manos en las caderas, satisfecha, y analicé lo que ocurría a mi alrededor. Todos luchaban con agilidad, desenvolviéndose en la pelea como si lo hiciesen todos los días. Corrí a ayudar a Zoe, que luchaba contra dos magos, intentando disimular mi asombro. Corrí alrededor de uno de ellos, despistándolo y mareándolo, mientras la pelirroja le cubrió con enredaderas, impidiendo que se moviese. Después de acabar con el otro, miramos a nuestro alrededor. La pintoresca calle de Hargeon estaba totalmente destrozada. Altos árboles atravesaban el destrozado asfalto de la calle, había agujeros en las casas y gente huyendo despavorida de allí. Dirigí mi mirada hacia nuestros compañeros, que se situaban al otro lado de la calle, hablando con uno de los magos contra los que habíamos luchado. Bueno... ellos más que yo. El chico (pues no era más que eso), se encontraba atrapado de cuello para abajo en un enorme bloque de hielo, mientras los dos Máster intentaba sonsacarle, con aspecto cansado, lo que habían ido a hacer allí.
Nos acercamos a los demás, que se habían sentado en el suelo y hablaban en voz baja para no molestar a Truji y Makarov. Los Dragonslayers estaban agotados después del ataque combinado, y los demás o estaban heridos, o ayudaban a estos últimos. Me dejé caer al lado de una de las hadas, el chico del hielo, que creía recordar que se llamaba Gray, y escondí la cabeza entre las rodillas.

-¡En el laberinto! -gritó entonces el mago, haciéndome levantar de un salto.

El  chico miraba a Truji asustado, con las pupilas dilatadas y haciendo movimientos bruscos con el cuello como si intentase escapar.

 -¡Está escondido en el laberinto de Hargeon! -volvió a bramar, con la voz destrozada al subir la voz.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Capitulo 20.

Corrimos hacia la ciudad, pero cuando llegamos las explosiones y gritos habían cesado. Todos mirábamos al cielo intentando encontrar algún resto de humo o algo que nos pudiera indicar dónde se encontraban los magos oscuros, pero para nuestra desgracia no encontramos nada.

-Vale - dijo Truji - lo mejor será que nos separemos, así nos resultará mas fácil encontrarlos. Natsu e Ilyf, váis juntos, a ver si así arregláis vuestro problema. 

Miré a Truji con cara asesina y me senté en el suelo con las piernas cruzadas. 

- Me da igual como te pongas, si hace falta te...

-Vale, está bien.- Dije levantándome. -Pero si algo sale mal no me eches a mi las culpas.

-Creo que hacéis una pareja ideal. -Dijo con tono de niña pija.

-¿Me estás jodiendo?- Pregunté.

-Sí, te estoy jodiendo.Entonces Zoe tú irás con....

Las parejas eran Zoe con Re, Laxsus con Truji, Erza con Grey y Johny con el Máster del otro gremio. Ya nos íbamos cuando olí algo en el aire...más bien a alguien.

-Esperad. -dije- Ázafran esta aquí, y no está sola, va con alguien, pero no logro..

-Gajeel.- dijo Natsu a mi lado.

-¿Qué hacen esos dos estúpidos aquí? Zoe , Re,¿ podéis ir a buscarlos?-dijo Truji.

-No va hacer falta, se están acercando.

De repente Ázafran y el tal Gajeel, aparecieron corriendo por la calle, y unos segundos después supimos por qué: Los estaban persiguiendo unos 20 magos que supuse eran los malos.

-¡Preparaos! - gritó la Máster. Todo el mundo se puso en posición de defensa, todo el mundo menos Re, lo poco que sabía de ella era que su poder consistía en copiar el de otro y que se había unido como yo hacia poco al gremio y que gracias a ella me habían encontrado, le debía un favor. 

Corrí hacia ella y me puse a su lado, le tendí mi brazo y le dije que usara mi poder, pero la chica había entrado en estado de shock y no reaccionaba . La agarré del brazo y la zarandeé, pero los magos nos lanzaron unas llamas azules. Rápidamente me puse delante de ella e hice un escudo con mi agua, miré a mi alrededor y vi que todo el mundo estaba luchando.

-¡Zoe! - Grité. La chica vino hacia mi corriendo. -Necesito que la ayudes, no sé qué hacer. No responde y mi escudo no durará mucho más.

-Claro, déjamelo a mí. - Dijo girándose hacia la chica y empezando a hablarle.

-Yo os cubriré mientras no podáis luchar.

-Y yo la ayudaré. -Dijo Natsu apareciendo a mi lado.- Al fin y al cabo somos pareja, ¿no?

Asentí con la cabeza, realmente iba a necesitar su ayuda si tenéa que proteger a Re y Zoe. Estuvimos esquivando y lanzando ataques durante unos 5 minutos hasta que Re se recuperó. La batalla no iba a favor de nadie, el otro bando tenía heridos, pero nosotros también. Entonces Natsu llamó a Laxus y supe lo que tenía que hacer. Llamé a Gajeel y Ázafran, y los 5 nos pusimos en posición. Noté como la magia subía por mi cuerpo, podía oír la respiración de mis compañeros y supe que estaban experimentando lo mismo que yo. La magia en grades proporciones provocaba una subida se adrenalina, que te dejaba temblando y con un cosquilleo en la piel. Nos miramos unos a otros y lanzamos toda nuestra magia contra nuestros enemigos, haciendo un ataque combinado de Dragonslayer.
Después de que la magia saliera de mi cuerpo, caí de rodillas en el suelo, me costaba respirar, pero al mirar adelante, pude comprobar que la mitad de nuestros enemigos habían caído y en mi cara se dibujó una sonrisa.

-Dejadnos el resto a nosotros. - Dijo Gray.

Sentí como alguien me agarraba de la chaqueta y tiraba, levanté la vista y vi como Church me elevaba en el aire con él. Me dejó en el lago en el que habíamos estado antes.

-Gracias.- Le dije.

-Tienes que descansar, ha sido un día largo.

-Necesito que vayas a comprobar que están todos bien y traigas a los que estén heridos.

-Claro, pero descansa.

-¡Ten cuidado!- Grité mientras se elevaba. 

Él me guiño un ojo y desapareció. Me metí en el agua y cuando todo mi cuerpo estaba sumergida, miré el cielo a través del agua, pensando que estar en el gremio me empezaba a gustar.


martes, 12 de agosto de 2014

Capitulo 19.

Natsu se le había encarado a Ilyf , definitivamente no debería haberlo hecho. La chica se comportaba de forma serena, demasiado serena y de repente le dio un puñetazo en la cara al chico. Todos nos quedamos asombrados y a mi se me escapo una risilla sin querer.
En aquel momento tanto Natsu como Ilyf se enzarzaron en una pelea bastante seria y aunque intentamos pararlos, no hacían caso.

Su pelea hizo que se desplazaran bastante a lo largo del bosque, y los demás , obviamente tuvimos que seguirlos. Y sin habernos dado cuenta, acabamos a la entrada de la ciudad de Hargeon (a la que debíamos ir) y al entrar en ella se escucharon explosiones y gritos lo cual nos indicaba que allí se encontraban los altercados mencionados por Truji. Nos pusimos en marcha hacia allí todo lo rápido que pudimos.

lunes, 11 de agosto de 2014

Capitulo 18.

Corría lo más rápido que mis piernas me permitían. Aún así me tropecé varias veces, pero no perdía la vista del frente. La verdad es que no me venía muy bien pelear ahora, debía reservar fuerzas por si venía algo peor.  Cuando estuve investigando el Gremio oscuro del  Dark Market no pensé que me descubrirían y solamente por un descuido. Me perseguían unos magos de los más fuertes y entonces no podía evitar maldecir lo estúpida que había sido. Sola no iba a poder con el gremio entero.
Lo único que me podía venir bien ahora es correr. Y todo es por culpa de que reconocí a ese hada. Se ve que un chaval de Fairy Tail también estaba de topo y para ganarnos la confianza del Máster de aquel lugar ambos pensábamos lo mismo; delatarnos era la mejor opción. Claro que al final nos perjudicamos a los dos. Creo que nuestra inteligencia no ha sido expresamente muy buena, en este caso. Me di cuenta de que estaba rodeada por cinco magos. Suspiré algo aliviada, no eran tantos.
Dejé que un hechizo me alcanzara levemente para tener la excusa de caer al suelo. Cuando ya estuve ahí aproveché para clavar las uñas en el suelo y arrancar un gran pedazo de tierra. Mis oponentes se quedaron algo anonadados por no entender que hacía. Mordisco a mordisco me comí aquel pedazo que se hallaba en mis manos. Los magos seguían sin responder, hasta que les lancé un eructo.
-       Eso ha sido un poco obsceno, lo siento.
No pude evitar reírme dado que se echaron a por mí dos de ellos, a los que bloqueé echándoles unos de mis ataques más fuertes.
Rugido del dragón del suelo.
Otro de ellos se me lanzó, al que hice desfallecer con un ataque normal. Llevaba tres y ya estaba muy exhausta. No creía que pudiera con los otros dos. De repente pasó algo que no me esperé, un muchacho de cabello y ojos intensamente negro luchaba contra los otros dos. Era el hada de antes. Aproveché para apoyarme en un árbol y observar la pelea. Acabó pronto, y él me dirigió la mirada. Estaba tan cansado como yo, y su respiración era irregular. Olfateé en el aire. Era un mago. Inhalé algo mejor. Un Dragonslayer. A su lado había un Exceed negro que tenía un cierto toque familiar. Me recordaba a esa criaturita a la que le había hecho la visita.
Quise no pensar en ello y me acerqué.

-       -¿Vas a ir en busca de tu Máster? – le pregunté.

-       -Me da la impresión que tú también. – contestó el joven.- Soy Gajeel.
-       - Ázafran.

      -Me sonaba tu cara del gremio. – el chico se acomodó bien la ropa sacudiéndose el polvo, y yo también lo hice. Ambos íbamos hechos un asco. 

      – Parece que el gran león ha preparado muy bien todo.
     
      Supuse que hablaba de Truji. El chico hizo una risa extraña al instante de decir ello. Aquella respuesta me dejó algo intrigada.

-       -¿Sabes como localizarles? – contribuyó el pequeño gato.

-      - Sí. - le sonreí – Una amiga y yo tenemos poderes parecidos y gracias a eso podemos localizarnos.

     Coloqué mis manos en el suelo y respiré profundamente. Tenía que hallar la energía de las plantas de Zoe. Lo encontré rápidamente. Parecía que la chica pelirroja se había acordado de mí.

-      -Están a las afueras de Hargeon. – les contesté a ambos. – Mas vale que nos demos prisa antes de que vengan más magos.

Empezamos a correr en dirección a la ciudad, no había tiempo que perder.


sábado, 9 de agosto de 2014

Capítulo 17.

  No podía creerlo, ¡¡vaya compañeros de viajes nos habíamos negociado!! No paraban de hacer ruido y de pelearse. Los chicos se peleaban constantemente, para dejar claro que uno era mejor que el otro, la chica del pelo escarlata les gritaba y les atizaba algunos golpes (aunque no me guste admitirlo, me daba un poco de mal rollo), el tal Laxus, se reía sin cesar y el Máster, ¡¡¡EL MÁSTER!!!, se reía. Pero bueno, al fin de cuentas eran muy simpáticos, ruidosos, pero simpáticos. Además me fijé que Happy, el exceed de Natsu, revoloteaba a su alrededor y no paraba de hacer comentarios del pescado.
  Todos nosotros mirábamos grupo de Fairy Tail entre sorprendidos y divertidos, a excepción de Truji, que como si ese comportamiento fuera el más normal del mundo, no paraba de hablar con Makarov.
  Entonces ocurrió algo, algo que nos dejó a todos sorprendidos. Nos faltaba poco trecho para llegar a Hargeon, decidimos desviarnos para tomar un descanso y comer algo, nos sentamos todos en corrillo e intercambiamos bromas e información sobre la misión que debíamos llevar a cabo. Ilyf se había separado un poco del grupo y se dirigía a la orilla de un lago que teníamos al lado mientras nosotros seguíamos hablando. En ese momento yo estaba hablando con Erza y Johny sobre nuestros respectivos poderes. En ese momento le estábamos preguntando a Erza:

  -¿Y tu especialidad cuál es?- dije mientras me llevaba a la boca un trozo de pan y queso.
  -Si es verdad, me suena mucho sabemos lo famosa que eres y todo eso de que tienes muchísima fuerza, pero no conocemos tu magia.

  -La magia que yo uso consiste espadas y armaduras mágicas, además de usar la fuerza bruta, también uso la fuerza que me otorga la amistad de mis amigos.

  -¿La qué de qué?- dijo Johny, tras mirarnos sorprendidos.

  -Mi mayor fuerza la obtengo de mis amigos, de mi gremio porque...- en ese momento se escuchó el grito de Natsu.

  -¡¡¡¡¡Te reto a un combate, aquí y ahora, Dragon Slayer del agua!!!!

  Entonces una bola de agua le dio de lleno en la boca al chico mandándolo varios metros por detrás. Ilyf se le acercó lentamente, después lo cogió de una bufanda blanca que llevaba colgada al cuello y tiró de ella hasta que él, se levantó un poco del suelo y le espetó:

  -Tú no eres no suficientemente fuerte para enfrentarte a mí, rosa de bote.

  En ese momento se levantó de un salto y echando fuego por la boca le gritó:


  -Soy mucho más fuerte que tú, lo que pasa es que no quieres enfrentarte a mi por miedo a perder, ese es el verdadero motivo- dijo riéndose maliciosamente. 

En ese momento no quisiera estar en el pellejo del chico, a Ilyf se le puso la cara roja de ira y después, muy serena, esto no podía significar nada bueno. En el tiempo que había estado con nosotros había aprendido dos cosas cruciales de ella, la primera, si entras en la biblioteca en la que ella está, se discreto, coge el libro y no la molestes, sal corriendo de allí y segundo y mucho más importante... no la enfades, no la enfades nunca y si lo haces, corre, corre y no pares. Y la sonrisa que lucía ahora no auguraba nada bueno...

viernes, 8 de agosto de 2014

Capitulo 16.

  Después de arreglar el desastre que habíamos montado en la pelea, retomamos el camino hacia la ciudad vecina, llamada Hargeon, cosa que me extrañó. Según me habían contado, esta ciudad contenía uno de los mejores puertos del país, antes de que Natsu, un dragonslayer de Fairy Tail, lo destruyera por completo. Además, era antigua y hermosa. En resumen, una ciudad única. Pero lo que me había parecido raro no eran su encanto, su nombre, ni su antiguo puerto; sino el hecho de que era un lugar muy escaso de magia, ya que solo el 10% de la población del lugar podía y sabía usarla.
  En esos pensamientos estaba cuando nos detuvimos se golpe, haciéndome tropezar con Zoe, que iba delante mía. Recuperé el equilibrio con rapidez y miré hacia el frente, frunciendo el ceño.

  -¿Ocurre algo, Máster?

  -No, ya casi llegamos. -Truji se giró hacia mí con una sonrisa misteriosa.

La Máster me parecía una persona misteriosa en sí; no sabía cuáles eran sus poderes, ya que había demostrado ser capaz de muchas cosas increíbles; y nadie sabía sobre su pasado. Bueno, nadie menos Johny y Ázafran.

  -Pero... Si todavía queda un buen trecho para Hargeon. - Pregunté, confundida.
  Truji fue ha contestarme, pero Ilyf se le adelantó.

  -Hay que hacer primero una pequeña parada.

  Justo en ese momento, unos arbustos se removieron a nuestra izquierda, y de ellos salieron dos chicos, peleándose a gritos. A uno de ellos ya lo había visto antes. Era el Dragonslayer que había acompañado a Ázafran a recoger a Ilyf, con el pelo de un rosa claro, llamado Natsu. El otro era alto y musculoso, con el pelo azul. Lo que más me extrañó de él es que iba sin camiseta, y un extraño colgante en forma de espada  pendía de su cuello.

  -¡No puedes decir que eres más fuerte que yo! -gritó Natsu

  -¡Todos saben que es así, llamitas! -replicó el otro chico, intentando mantener la calma.

  -¡Todos saben que no, actor porno de pacotilla!

«¿Actor porno?», pensé, riendo entre dientes.
  Entonces apareció, por donde habían venido los dos chicos, una chica con el pelo rojo como la sangre y una pesada armadura plateada, que llevaba como si fuese parte de su piel.

  -¡Natsu! ¡Gray! -exclamó con voz autoritaria-. ¡Parad ya! ¡Están aquí los de Lion Tuks!

  Los dos jóvenes magos se giraron hacia nosotros, como si acabasen de percatarse de nuestra presencia y exclamaron a la vez un «¡No estábamos discutiendo otra vez, Erza!». Su compañera rodó los ojos y se dirigió hacia nosotros, mientras por detrás suya llegaban otras dos personas: un hombre algo mayor, bajito y con un bigote blanco; y otro alto y fuerte, con el pelo rubio de punta y una marca en forma de rayo que le atravesaba el ojo derecho.
  Truji se acercó a saludar cordialmente al más viejo, el que creo que era el Master de Fairy Tail, mientras Erza se acercó a nosotros para presentarse.

  -Estos son Natsu, Gray, Makarov -señaló hacia donde estaba Truji hablando con el hombre canoso-, Laxus -dirigió su mirada al rubio- y yo soy Erza.

  Después de decirles nuestros nombres, volvimos a encaminarnos hacia Hargeon, sin saber la que nos esperaba allí.

jueves, 7 de agosto de 2014

Capítulo 15.

  Me quedé mirando a Johny cruzada de brazos.
  -Mira que te gusta sorprender a la gente -le dije mientras alzaba un brazo.
  -Bueno, así es como soy -me respondió chocado su puño contra el mío.
   Miré a mi alrededor, ¡y menudo desastre! Todo estaba destrozado y quemado.
 El suelo estaba lleno de agujeros y los árboles desgarrados.
  -Observando la situación, este escenario podría delatarnos y hacer que los demás magos oscuros sepan nuestra posición. Lo mejor será borrar las pistas y retomar nuestro camino cuanto antes. - Di un golpe con mi guadaña en el suelo. - Zoe, restaura toda la vegetación que ha sido dañada lo mejor que puedas.  -Sí Máster. - Dijo la chica poniéndose rápida y eficazmente a trabajar.
  -Johny, tú encárgate de éste... - Le dije a mi compañero señalando al mago inconsciente.
  Él rió y se frotó las manos. -¿Puedo sacarle algo de información a golpes? - Preguntó.
  -Sé gentil. -Le dije dándole la espalda mientras me acercaba a Re, que estaba al lado de Ilif.
  -Máster, a Ilif le pasa algo, aún no ha despertado. - Me dijo mirándome desde el suelo.
  -No te preocupes por ella, ya me encargo yo. -Le extendí mi mano, y al hacer eso, ella absorbió un poco de mi magia de tierra, que yo misma le estaba transmitiendo. -Hazme un favor y arregla el suelo con este poder de tierra, te lo encargo. - Le dije cuando la levanté del todo.
   -Vale, lo haré. - Acto seguido, se fue a restaurar el gran agujero del suelo que provocó el ataque del enemigo.
   Bueno, ya tenía a todos trabajando excepto a una mujer tirada en el suelo con un exceed amarillo tirado al lado. Me agaché en frente suya y le di con el dedo en el costado, haciendo que se despertase del dolor y empezó a pegarme en la mano.
  -¡¿P-pero qué haces!? ¡Me haces daño! - Me dijo agarrándose el costado con el ceño fruncido. 
   Me quedé mirándola en silencio y volví a darle de nuevo haciendo que la maga me pegase e insultase durante un buen rato, hasta que me reí.
   -Encontré tu secreto antes de que me lo contaras tú. - Le dije sonriendo y, acto seguido, le empecé a curar el costado con un hechizo. -Ya hablaremos tú y yo. Ahora, ayuda a tus compañeros y apaga las llamas de los árboles para ayudar a Zoe.
   Cuando su herida se quedó más o menos bien, Ilif se levantó y caminó hacia Zoe. Pero antes, se paró dándome la espalda.
   -¿Cómo lo supiste? 
   -¡JÁ! ¿Qué te creías! Soy una Máster genial. - Dije mientras me reía.
   -Lo que eres es tonta. - Me dijo mientras se alejaba riendo también.
   Le hice burlas y cogí a Church de los pequeños pantalones que llevaba.
   -Oye amiguito, ¿me ayudas a subir allí? - Le dije señalando un árbol enorme que había cerca.
   -Puedes volar sola, así que déjame en paz. - Me dijo con su tono arrogante.
   -Ara ara, ¿qué maneras son esas de hablar? Así no estás quieto haciendo nada.
   Al final, conseguí que me subiera volando hasta la copa del árbol y observé todo el bosque. Vi grandes llamaradas no muy lejos de nuestra posición, así que bajé de un salto y miré a mis compañeros, que ya había acabado de arreglarlo todo. 
  -Creo que este es el rumbo correcto. -Dije sonriendo y empecé a caminar entre los árboles.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Capítulo 14.

Marchamos hacia la ciudad al anochecer, tal y como dijo Truji. Andamos un poco hasta llegar al comienzo de un bosque por el que debíamos pasar. El camino era un simple sendero con árboles frondosos a cada lado. Yo me había quedado embobado mirando el cielo (muy normal en mí) y una voz me despertó.

-¡Jonhy! -Me llamó Ilyf- ¿Te pasa algo?

-No, nada, sólo pensaba en que tengo hambre…

-Tú siempre tienes hambre.- Me contestó Truji que se encontraba un poco por delante de mí.- De todas maneras tienes razón, en breve pararemos para acampar, aún queda para llegar al final del bosque.
Seguimos andando hasta llegar a un buen lugar. Se trataba de un claro bastante grande, dejamos nuestras cosas e hicimos una hoguera. Era casi media noche, y todos sacamos nuestra comida. Después de cenar nos quedamos un rato alrededor del fuego pero Ilyf se fue a dormir ya que se encontraba mal, aunque uno a uno fuimos cayendo rendidos por el sueño:
Ilyf (como dije antes) Church, Re, Zoe y Truji. Yo me quedé un buen rato mirando las ascuas, pero oí un crujido. Al principio creía que era algún animalillo, pero mi idea cambió al ver que se trataba de un mago oscuro, el cual me lanzó un hechizo ígneo que esquive de milagro.
El ruido que provocó el impacto despertó a mis compañeras, menos a Ilyf, que parecía haberse desmayado o algo por el estilo.


Truji rápidamente cogió su guadaña y se preparo para lanzar un ataque sobre el mago, mientras Zoe concentró su poder formando ramas que salían del suelo, mientras yo me recomponía del ataque enemigo. Cuando Truji fue a atacar al mago, éste la intento esquivar pero recibió un corte en el brazo, pues estaba contraatacando a Zoe, quemando sus raíces con un hechizo ígneo de nuevo. Ese era el momento crucial, ahora o nunca; Hice que mi cuerpo se desintegrara, lo que provocó la sorpresa del mago, pero más se sorprendió cuando aparecí detrás suya envuelto en una nube de ceniza, asestándole un puñetazo que lo dejaría inconsciente.

martes, 5 de agosto de 2014

Capítulo 13.

Me dolía la barriga, me encontraba tirada en la que ahora era mi respectiva cama, en mitad de la biblioteca. Había decidido instalarme ahí, ya que estaba alejada del barullo, y por supuesto,porque ESTABA LLENA DE LIBROS (lo normal en una biblioteca, vaya). Church se encontraba volando por la estancia, mientras se quejaba de que comía demasiadas chuches y por eso tenía los dolores de barriga.

-¿Te das cuenta, de que comerse cinco bolsas de chuches antes de la comida no es algo bueno, verdad? - dijo Church.

-Vale, tienes razón. - dije mientras me agarraba la barriga con las manos.- Ahora, ¿podrías ir a decirle a Ázafran que me traiga una botella de agua? - Pregunté mientras hacía un puchero.

-Podrías decírselo tú misma.

Me quedé mirando a Church con cara asesina

-Está bien, vale, iré yo.

Mientras Church se iba, me quedé contemplado la estantería, ya la había registrado en profundidad y no había encontrado nada. Quería encontrar a esa sirena, a lo mejor ella sabía algo … Estaba tan sumergida en mis pensamientos que no escuché la puerta abrirse, y cuando una sombra apareció en la pared, seguida de unos pasos, pegué un grito y me caí de la cama.

-¿Estás bien? - Dijo la sombra misteriosa, que al parecer era Johny.

-¿Te he asustado?

-Sí y sí, o sea no... No me has asustado.

Me miró con cara rara. 

-Vale, puede que me hayas asustado un poco, pero es lo normal si entras así en las habitaciones de otras personas.

-Solo he venido a traerte tu agua. - Dijo con una sonrisa. - Siento si te he asustado.

-Gracias. - Dije cogiendo el agua que me tendía. - ¿Y Ázafran?

-Está de vacaciones.- Dijo sin explayarse más, supongo que no quería contarme nada.

-Qué bien,¿has visto a Truji? Tengo que hablar con ella.

-Estoy aquí. - Dijo ella apareciendo por la puerta. 

-También tengo que hablar contigo.

-Bueno entonces yo me voy. -Dijo Johny.

-No, no te vayas. Esto también te interesa. - Dijo la Máster. -Bueno, tengo que pediros ayuda: La cosa es que en una ciudad cercana a la nuestra, se han producido altercados.

-¿Qué clase de altercados? -Pregunté.

-Se ha visto a un grupo de magos utilizando magia negra.

A mi lado Johny se tensó.

-Así que Fairy Tail y nosotros, vamos a ir a investigarlo. Se van a elegir 5 magos de cada gremio para ir, y quiero que vosotros estéis dentro, ¿qué me decís?

-Por supuesto. - Dijo Johny. -Cuenta conmigo.

-¿Y tú,Ilyf?

-Se supone que eso es lo que significa formar parte de un gremio, ayudar siempre a tus compañeros...y patear culos. Me apunto.

-Está bien, nos iremos al anochecer. -Dijo Truji.- Ah Ilyf, ¿qué es lo que tenías que decirme?

-Nada importante, puede esperar. Voy a buscar a Church, luego nos vemos.- dije caminando hacia la salida mientras agarraba mi dolorido costado. La herida todavía no había curado.

lunes, 4 de agosto de 2014

Capítulo 12.

Pasaron algunos días, que a decir verdad,  estaban yendo muy bien. Ilyf ya formaba parte de nuestra familia y se había apropiado la biblioteca, a la que si alguien se atrevía a poner un pie en ella sin tener una simple gominola, la dragonslayer del agua se encargaba de echarles a patadas y empapados. Es increíble la resistencia que tenía aquella chica contra la diabetes. Re, la chica nueva se estaba empezando a integrar, incluso estaba en una misión con Zoe, que ahora, era una gran amiga. Y eso que ésta última era de lo más reservado que escondían las paredes de este edificio. Se respiraba un buen ambiente y era de lo más agradable.
Empezaba a oscurecer, y yo me hallaba barriendo la entrada del gremio, gracias a que a esas horas no solía haber mucha gente. De hecho, el último grupo que faltaba por irse eran algunos leones que habían hecho muy buenas migas con unas hadas que siempre estaban por aquí. Eran Natsu y sus amigos. Éstos salieron del gremio, y les saludé con la mano. a lo que me respondieron el chico pelirrosa y su pequeño exceed alegremente.
Volví a centrarme en mi trabajo. Dejé la escoba detrás de la barra y coloqué los vasos que acababa de fregar en su sitio ya que estaban limpios. En el lugar sólo quedaban dos personas, sin contarme a mí. Truji y Johny discutían sobre tonterías como de costumbre, y reclamaban los dos unas jarras de cola. Preparé las bebidas y se las llevé a la mesa donde estaban. Me pareció raro no verlos levitando por el cielo del gremio.
Supongo que después de tanto volar, a uno le apetece tener un poco los pies en la tierra.

-       –¡Ázafran! – ambos gritaron al unísono sacándome de mis pensamientos. Siempre que querían algo me llamaban por mi nombre completo.

-        –¡Pe-perdón! – tartamudeé un poco por el despiste y les dejé los vasos en su mesa.

Después de colocar sus caprichosas bebidas en la mesa, me senté junto a ellos. Inconscientemente solté un suspiro.

-       –¿Día duro? – Truji preguntó con un tono algo irónico.

Respondí con un simple gruñido y apoyé mi mejilla en la mano, para sujetarla; como si se me fuera a caer.

-      –Se lo merece por idiota. – Johnny contestó por mí aumentando el tono burlón, a lo que siguió una larga carcajada de la Máster.

-     –¿Por qué será que siempre os metéis conmigo?

-      Pero si no hemos ni empezado. – Jhonny volvió a hablar uniéndose a la carcajada de Truji, a lo que acabé incorporándome también yo.  

Era la costumbre de siempre. La mamá Truji y el tito Johnny se metían con su irremediable hermana pequeña de todas las formas y sobre cualquier tema posible. Aunque luego eran los primeros, que si algo ocurría, iban a defenderme.
Volví a suspirar.

-    –¿Sabes que día es mañana? – la conversación se volvió seria y por el tono de voz de Truji, nostálgica.

-    – Han pasado tres años ya. – dijo Jhonny queriendo complementar a su amiga.

Sólo nosotros tres sabíamos que ocurría mañana. O mejor dicho, que ocurrió. Y era algo no agradable para ninguno, pero sobre todo para mí.

-    – Lo sé, chicos. – dirigí mi mirada hacia ellos intentando permanecer fuerte. -  Estoy bien, ya ha pasado lo peor.

Me levanté para recoger mi cartera y salir del lugar. En aquel instante, Truji me detuvo.
-      
      –El tema no es que haya pasado lo peor. – dirigió una mirada tranquilizadora a mis ojos. – la cosa es que lo hayas superado.

Les mandé una de las sonrisas más cálidas a ambos. Cuando se acercaba la fecha volvían a sacar su papel de hermanos mayores.

-    –Muchas gracias Máster, Johnny. – les miré a ambos que parecían ya despreocupados de nuevo. 
      Esos dos son de lo que no hay.

    – Después de hacer la visita, haré una misión de la que a lo mejor saco algo de información sobre algunos gremios oscuros. Volveré en tres días y os informaré de todo.

     
       Agarré mi mochila que estaba detrás de la barra, y me encaminé para salir de allí.

-    ¡Compra Cola y chuches, que se han acabado! – la Máster habló desde su sitio sin moverse,sólo observando a su compañero.

-     Si me lo permitís, me tomaré unos días libres. – respondí algo animada, era la misión y aquella simple visita. No me podía deprimir, como otros años.

-     Vale pero no te acostumbres. – acabó con la conversación Johnny mientras le daba un largo trago a su bebida.

      Salí del gremio despidiéndome con la mano.
Chrome - Handwriting